Farfán del Alianza. Soy una mezcla de Rubén Díaz y Passarella
Todo el plantel de Alianza Lima está sentado en semicírculo en el centro de la cancha. El sol cae a plomo, pero no importa, porque lo que interesa es la palabra del entrenador, Víctor "Pitín" Zegarra. "Pitín" habla. Gesticula. Su voz es alta y se oye hasta el borde del campo del estadio aliancista, aún cuando la charla está dirigida sólo para los íntimos, que a eso de las 9 a.m. arrancan sus entrenamientos. Pinturero, hábil, artista, cuando jugador, "Pitín" Zegarra es un hombre serio y didáctico como entrenador. Por momentos su voz es más baja y no se escucha, pero de pronto se siente que está haciendo entender a sus pupilos la importancia de estudiar al rival. Y es entonces cuando salta el nombre del jugador de nuestra historia, Tomás Farfán Farfán, un zaguero centro al que muchos entendidos mencionan con gran opción a integrar la selección mundialista. "Si un delantero va a jugarle a Farfán, un defensa fuerte, dándole la espalda, corre el riesgo de ...









