Hugo Sotil. Con Cubillas formamos la “Dupla de oro”
Además, era otra cosa tener allí junto a uno a un entrenador que iba a estar al tanto de lo que hacía. No las tenía todas conmigo. Me parecía raro el canchón de Alianza, al que entrando nomás, al trasponer el portón, uno se encontraba con montículos de tierra y piedras. Había que caminar entre la tierra para llegar al borde de la cancha de grama. Recuerdo que a un costado, había un cuarto hecho de madera, con una silla en la puerta de entrada. Era el lugar donde vivía el entrenador brasileño del equipo superior aliancista: Jaime de Almeyda. Don Jaime era moreno y algo gordo. Era pausado y conversaba con suavidad. Lo vi muchas veces dialogar con el "Cholo" Castillo, además cuando dirigía las prácticas del plantel mayor. Ese equipo aliancista era bueno. Cuando pasé a integrarme del todo a los juveniles y ya conociendo a todos en el club, casi siempre me quedaba a ver los entrenamientos de los grandes. Admiraba a "Pitín" Zegarra y "Perico" León. Teófilo Cubil...








