Félix Castillo. Contra cualquier defensa
Cuando Alianza goleó por 9 a 1 a Universitario, la gran mayoría de los aficionados pensó, por los relatos de los diarios, que esa abultada victoria y su consiguiente expresión de superioridad, no tenían mayor razón de ser que la debilidad de los vencidos. Y nada más alejado de la verdad. La defensa de Universitario con igual conformación a la que presentó en ocasión de esa goleada excepcional, había enfrentado a Tabaco y Chalaco con resultados que difícilmente harían pensar en una inferioridad manifiesta. Se le veía jugar mal a Universitario, es cierto, sin consistencia en sus líneas y con una desalentadora incapacidad en casi todos sus delanteros; pero fue necesario que enfrentara a un equipo de la fuerza colectiva y de la notable habilidad individual de Alianza Lima, para que la debilidad quedara tan al descubierto como lo expresan las cifras. Se argumentó, en tal oportunidad, que Аlianza no encontró rival por delante y que se trata de un cuadro superior. ¡Claro que es superior! El m...







