Teófilo Cubillas. El ídolo sin reposo
Definitivamente, lo de Nene no está en los ojos, ni en la voz, ni en los dientes de conejo. Tampoco está en la sonrisa que a cada instante ilumina el rostro oscuro, ni siquiera en la extraña complicidad que tiene con los niños, ahora, sus alumnos de fútbol, ni en sus ganas de bajarse del carro, tomar una raspadilla de esquina o levantar la pelota callejera por encima de los jugadores de barrio. No. Tal vez, lo de Nene esté en su alma, en su capacidad de asombro; en esa solidaridad de patita de barrio que le sale todo el tiempo, ¿por ejemplo? con sus protegidos del Alianza, los chiquillos. Como una amargura había en Matute por el rodillazo de Montani. El domingo se jugó el clásico con la "U" bien, pero toda la semana fue de suspenso por la lesión que mantuvo en duda su participación en el equipo que habría de enfrentarse a su tradicional rival, luego de la tragedia. En Matute no se oía una mosca. Pobre Montani y su familia. Pobrecitos, Teófilo Cubillas. Fuente: GEC Archivo His...








