Didí. Perico León ha sido el futbolista más inteligente que he conocido
Cuando Gregorio Martínez y Herman Schwarz esperaban a Didí: en el Sheraton, jueves en la tarde, el moreno. estratega ya había firmado con el Alianza en un almuerzo con Agustín Merino. Dieciséis años después, el Perú recuperaba al hombre que revolucionó su fútbol, solamente capitalizando la endiablada belleza de nuestro juego para tornarlo efectivo. Mucha gente esperaba a Didí en el hotel. Habían muchos micros y cámaras, y la curiosidad de siempre. El escritor Gregorio Martínez, Goyo para sus amigos, se armó de paciencia y le hizo la guardia. Lo que sigue, es cosa de negros. De muy buenos negros. Definitivamente Waldir Pereira, "Didí", es harina de otro costal, mejor dicho: mandioca, mandioca carioca. Quebrado de cintura, pecoso, si, negrísimo y pecoso, echa diantre, Waldir Pereira no necesita pose alguna ni sobradera de ninguna clase para decir: yo mismo soy. Y es que resulta de otro lote, aunque los funcionarios del deporte lo soben con los manidos emplastos de "señor...








