Don José María Lavalle. Recuerda sus años lejanos de gloria
Don José María Lavalle es una institución dentro de nuestro fútbol. Ha pasado a ocupar una de las páginas más brillantes en el álbum de honor. Su cundería. Su destreza. La manera particularísima que tenía para mover la pelota y picardía innata que tenía para moverse por la cancha lo han colocado en un Ingar especial.
Es el prototipo exacto del fútbol clásico. De ese fútbol que no conocía la rigidez de los sistemas. Que se basaba en la inspiración. Que nacía en las canchas sin que nadie impusiera una fórmula. Y allí se lució Don José. El era el que bailaba "marinera" al compás de la pelota. Era el que hacía delirar a las tribunas.
Es por eso que lo fuimos a ver. Para saber qué opinaba del fútbol moderno. Qué hacía ahora que está cargado de años. Cómo pensada y qué recordaba de sus años de gloria. Y el "Negro" que asombró en todas la canchas en que se presentó Bigue siendo el mismo "Negro" picaro y despierto.
"El Perú está llamado a ocupar los primeros puestos del fútbol mundial, por ser el lugar que le corresponde", afirmó ayer el otrora famoso artillero del Club Alianza Lima, José María Lavalle. "Nuestro país siempre tuvo el privilegio de tener a buenos elementos futbolísticos", agregó.
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| José María Lavalle. |
Don José María Lavalle Cobarrubias, que hoy cumple 67 años de edad, dijo a EXPRESO que en el fútbol actual "la diversidad de tácticas, a veces, ayudan satisfactoriamente al conjunto y a veces, lo amarran".
Lavalle, gloria del deporte peruano, sugirió que el sistematizado accionar del fútbol moderno debe estar compartido con la innata inspiración de los futbolistas de ayer. La afición, señala a Don José como a uno de nuestros legendarios futbolistas, que hizo distinción de creatividad; y fue autor de las más inverosímiles jugadas que pasmó al público adicto de renombrados estadios sudamericanos.
Ese moreno que vistió en cuatro oportunidades la camiseta nacional y vivió la época de oro de nuestro balompié, en las primeras décadas del presente siglo, vive ahora la tranquilidad apacible en una sencilla vivienda del distrito de Lince.
Y tiene por compañera desde hace 36 años, a su esposa Lucía Sánchez de Lavalle, natural de Mala. Ellos tienen la alegre distracción de una nieta de cuatro años, que lleva precisamente el nombre de su abuela.
Don José, accediendo a una entrevista en su domicilio, nos mostró su jovialidad de siempre. Todavía entero y con muchos años por delante.
Recuerda que su último encuentro defendiendo la divisa aliancista, fue en el Potao frente al Santiago Barranco, en 1939, triunfo íntimo marcó 3 a 1.
Cuadros del famoso Rodillo Negro, adornan la sala. Emblemas, trofeos, son otros distintivos de su carrera deportiva.
"Hace tres años, que ya no voy al fútbol, Solamente me distraigo com la televisión y la visita a casa de mis hijas" explica el ex veloz puntero de Ia escuadra íntima.
"Y precisamente desde hace tres años, estoy jubilado. Fumo uno o dos cigarrillos por día y bebo de vez en cuando" nos dice risueñamente.
Refiriéndose al fútbol, señaló que en nuestros futbolistas de aquel entonces siempre "hubo madera".
Gusta de la nueva ola y admira a Perico León y Zegarra, Cuando le preguntamos sobre Pelé, respondió: ¡es muy bueno!
Afirma que su primer encuentro en la plana titular del Alianza Lima, frente al Atlético Chalaco tuvo por escenario Santa Beatrix (1923).
Con la divisa blanquiazul, recorrió México, Costa Rica, Cuba, Chile; y con nuestro seleccionado, Argentina y Uruguay.
Díganos, Don José, desde cuándo practicó el fútbol? "Desde los 12 años. A pesar de ser chorrillano, fue en las canchas victorianas donde desarrollé mis primeros juegos futbolísticos".
¿Cómo ve el fútbol moderno?
"Está bien, con más disciplina y nuevos sistemas".
Hubo estrellas futbolísticas de la talla de Pelé, en nuestro medio?
"Por supuesto. Allí tenemos la habilidad y maestría de un Villanueva, Montellanos o Neyra, Eso sí, podría decir que nuestros futbolistas, eran menos veloces que Pelé".
Don José, dijo haberse olvidado mucho del deporte, por estar alejado de él totalmente. Pero todavía recuerda sus fintas y llevadas de bola por la línea de cal, al compás de una marinera que tocaba desde la tribuna, la banda de músicos.
Destaca también la diferencia entre los futbolistas de ayer y hoy. "Los entrenamientos de antes, eran tres veces por semana y voluntario, compartido con el trabajo que cada cual debía realizar diariamente".
Lavalle tiene cuatro hijos casados: Isabel, José, Maria Santos y Gabriela.
"Vivo 52 años en Lince. Aquí, en Prolongación Iquitos 1708". "Ha pasado tanto tiempo, peго aún me siento joven".
El futbolista que barrió con las poderosas defensas uruguayas y argentinas, nos cuenta una anécdota reciente:
"Algunos chicos de la nueva ola, me preguntaron hace días. ¿Si es verdad que Ud. jugaba tan bien porqué no juega ahora y lo demuestra? ¿Acaso, todo lo que dicen de Ud sólo fue una leyenda?".
Sí, y nosotros respondemos a esos pequeños, Don José María Lavalle, es ya una leyenda. La picardía de nuestro balompié y su genialidad innata de los años 30, vivió su época.
Allá en esa Lima empedrada, en las canchas del Pellejo, Santa Sofía y Santa Beatriz. En este tiempo cuando cada jugador, recibía 7 soles diarios en los sudamericano y 50 soles en partidos internacionales,
Don José, esa figura que representa la juventud de ayer, la enciclopedia y su caudal, guarda la esperanza de que nuestros futbolistas de hoy elevarán el pendón nacional al sitial que le corresponde.
"Bien, mis buenos amigos esta noche tengo un compromiso familiar. Les agradezco, y un fraternal saludo para los muchachos de EXPRESO", nos dijo antes de despedirse el otrora puntero derecho de la representación nacional.
*Rodenas, Pedro (21 de abril de 1969). Don José María Lavalle. Recuerda sus años lejanos de gloria. Expreso, p. 10.



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