César Cueto. He vivido en Alianza Lima toda mi niñez
Sin lugar a dudas, es todo un ídolo. César Cueto representa para Alianza la leyenda viviente de uno de los jugadores que le dio más a su fútbol. Tanto es así que la hinchada blanquiazul suele corear su nombre con fervor. Su alejamiento del plantel significó una gran tristeza para los aficionados, la misma que originó diversas especulaciones en la prensa deportiva. En esta entrevista, él deja reflejado al «Poeta de la Zurda» no sólo de la cancha, sino también fuera de ella, en su hogar, con sus amigos, en su comunidad religiosa. Ahora se está dedicando a enseñar el fútbol a los niños, pero no descarta la posibilidad de regresar a la institución de sus amores...
—¿Por qué se alejó de Alianza?
—Por decisión propia abandoné Alianza, pues el trabajo que realizaba antes en el club era de lunes a sábado y ahora con Pinto se trabaja a tiempo completo. Yo no iba a poder estar con ellos los domingos, ya que ese día me dedico a mi casa y a la iglesia. Por eso opté no continuar pues no iba a cumplir con mi trabajo.
—¿Cuáles son sus labores actualmente?
—Ahora me dedico a enseñarle fútbol a los niños. Estoy trabajando en la Escuela de Fútbol en Limatambo con Guillermo La Rosa y Jorge Olaechea, los martes, jueves y sábados en horario de verano. Mientras que los miércoles y viernes por la tarde estoy en la academia de Jaime Duarte en el colegio San José de Monterrico.
—¿A quiénes consideras que es más fácil entrenar, a los chicos o a los grandes?
—En la academia fundamentalmente hay que tener bastante paciencia con los niños, el trabajo es más difícil, más duro. En cambio con los grandes ellos ya tienen práctica y experiencia en el fútbol, el trabajo es diferente.
—¿Cree que en el Perú existen todavía talentos para el fútbol?
—Yo creo que sí. Por ejemplo, en la academia los chicos que se inician son innatos, a ellos hay que inculcarles el deporte, enseñarles para que puedan practicarlo. Entre los jóvenes en todo el Perú pienso que hay material. Hay zonas por las que paso con mi auto y miro a muchos chicos practicar el fútbol por sus barrios. Sólo que hay muchos que han dejado de jugar por diversos motivos. Uno de ellos puede ser el consumo de drogas y otros vicios que hacen que se alejen del deporte. Lo importante sería la dedicación para el deporte, que se mantengan y que practiquen cuando puedan.
—¿Por qué se considera un hincha grone?
Porque yo he vivido en Alianza Lima toda mi niñez, y me di cuenta que el equipo concuerda con mi manera de ser. Acá veo reflejado al pueblo, a mi barrio, pues nací en Barrios Altos, luego me cambié al Rímac y ahora vivo en La Victoria.
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| César Cueto. |
—¿Cómo llegó al Alianza?
—Llegué en un verano, cuando estaban en época de prueba en Alianza. Ahí estaba Rafael Castillo, quien era el que escogía y me quedé.
—¿Recuerda cómo fue su debut con la blanquiazul?
—Si, claro. Debuté durante el segundo tiempo de un partido contra el Municipal, donde jugaba el «Cholo Hugo Sotil. Nos ganaron 2 a 1, yo apenas tenía 16 años y era un jugador más en la cancha.
—¿Se considera un ídolo?
—No, para nada. Cuando uno tiene una trayectoria larga y bien sostenida la gente lo reconoce. Solamente soy un jugador que trata de rendir al máximo y de hacer siempre lo mejor. Eso siempre quedará en el gusto de la gente
—¿Cómo nació su vocación a la vida religiosa?
—Nació hace 6 años, acabando mi carrera profesional. Me hacía preguntas acerca de lo que quería hacer más adelante, y no encontraba respuestas. Había un vacío dentro de mi y fue cuando conversé con Guillermo La Rosa, quien ya estaba en la comunidad. Me invitó a participar y desde ese entonces me quedé. Aprendí a leer la Biblia y tuve un cambio en mi vida, me ayudó a encontrar paz espiritual.
—¿A qué congregación religiosa pertenece?
-Pertenezco a la Iglesia Católica, en la comunidad cristiana que se llama -Ca-tecumenal. Ahí fue donde encontré respuestas que sólo la iglesia te puede dar.
—¿Cree que los jugadores necesitan de un cambio como éste?
—Lo necesitamos todos, no sólo los jugadores. Necesitamos ver las maravillas que nos da Dios a través de su palabra. Jesucristo nos invita a compartir un cambio en nuestras vidas, pues no sólo de pan vivirá el hombre, él nos da la libertad para elegir y nos concede algo maravilloso.
—¿Cómo ve a la selección, cree que podremos clasificar a Francia?
—Pienso que están jugando bien. Siempre las competencias son largas y cada partido es diferente. Pero veo que los muchachos están haciendo un buen trabajo y luchando muy duro por sacar adelante la camiseta. En general estoy contento con su nivel de rendimiento, creo que tenemos una buena chance para clasificar.
—¿Por qué cree que no surgen talentos como los de antes?
—Por muchas cosas. Por el orden de manejo y organización, el orden dirigencial Estos deben rodearse de gente que sepa ver bien el fútbol. Saber hacer buenas contrataciones, primero de orden local, pues aquí hay mucho talento que explotar. Una vez que tengamos una base sólida que tenga un nivel competitivo grande, podemos pensar en traer al equipo refuerzos extranjeros.
—¿No se apoya a los nacionales?
—Lo que yo veo es que aquí hay presupuesto para extranjeros, para ellos sí alcanza. Pero para los nacionales no hay, en ese sentido hay preferencia por lo de fuera, y no se da oportunidad a nuestros valores. Debemos resaltar el trabajo local, por ejemplo con Javier Castillo y Fernando Acevedo, los jugadores trabajaban ciento por ciento, y ahora los han dejado de lado. No son conscientes de realzar lo nacional, y esto no concuerda conmigo.
—¿Cómo le puede afectar a Waldir Sáenz su alejamiento de Alianza?
—Cada chico se maneja por sí solo. El está pasando actualmente por problemas muy duros, típicos de un muchacho de su edad, de su ímpetu. El mismo debe tomar sus propias decisiones, tener un cumplimiento de trabajo, todo depende de él, pues se maneja libremente.
—¿Cuál fue su relación con el nuevo técnico colombiano de Alianza Lima, Jorge Pinto? ¿Es cierto que él tuvo que ver con su alejamiento?
—No, de ninguna manera. Trabajé con él por 4 días, de un trabajo de 25 días. Como su trabajo era a tiempo completo, le dije: Profe, no voy a poder cumplir con mi trabajo los domingos, pues esos días se los dedico a mi familia. Además tenía convivencia en mi comunidad, la cual se da cada 3 meses. Mi tiempo era corto, y eso lo entendió. Fue cuando se fueron a Arequipa y me desligué de la institución, pero por mi propia decisión. Nunca tuve ningún roce con Pinto
—¿Y con los dirigentes?
—Tampoco. Conversé de lo mismo con Alejandro Herrera, y lo entendió de la mejor manera
—¿Piensa volver algún día a Alianza?
—Por supuesto. Si mi horario me lo permite podré cumplir no sólo con Alianza, sino con cualquier otra institución que solicite mis servicios, pues ante todo soy un jugador profesional. Tengo que ir, donde yo pueda cumplir con el tiempo.
—¿Cómo regresaría a Alianza, tal vez como entrenador?
—No, yo no aspiro a ser entrenador, pues el tiempo que le dedican es mucho y para mi lo primero es Dios. Yo decido libremente, me gusta el fútbol, pienso seguir en él, pero siempre y cuando el tiempo me lo permita, pues pienso seguir sirviendo a Dios
—¿Cuál es el mensaje que le daría a la hinchada aliancista que tanto cariño le tiene?
—Ellos siempre me lo han dado todo, me saludan por la calle, me demuestran mucho cariño y yo siempre soy consciente de eso. Ellos respetan la decisión que he tomado de mi alejamiento de Alianza. Yo les diría que sigan alentando a su equipo de principio a fin y que entreguen todo.
*Cueto, César (14 de febrero de 1997). César Cueto no será entrenador porque los domingos son para la familia. La República, p. 27.



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