Jeanneau. El crack blanco de Alianza Lima

Capitán de su equipo en muchas oportunidades, compadre del alma de Chocolatín Heredia, representante de los jugadores ante los dirigentes aliancistas y uno de los pocos jugadores blancos que vistió la casaquilla blanquiazul de Alianza Lima es Guillermo Jeanneau.

Se encuentra totalmente apartado del fútbol, no asiste a los partidos de fútbol. Está dedicado por entero a su trabajo de administrador de una sucursal del Jockey Club.

Nació en Lima, el 29 de Julio de 1918. Desde pequeño la afición del fútbol lo tenía en las calles, rompiendo los zapatos que sus padres le compraban.

La primera chompa que vistió fue la de Ciclista Lima, conformando la reserva. Era el año 1938. Al año siguiente ingresó a Tabaco, hoy conocido como Sporting Cristal.

En 1940 Alianza había subido nuevamente a primera y realizó contrataciones, que la prensa llamó "millonarias". Entre los contratados estaba Jeanneau, Benvenuto, Agapito Perales, hombres que le dieron nueva fisonomía al cuadro íntimo.

El entonces presidente de Alianza Lima, Jorge Checa Eguren, influyó en Jeanneau para que alineara por el equipo.

Guillermo Jeanneau. Fuente: Arriba Alianza, 25 de febrero de 1969.

"Estando en Ciclista Lima me desempeñaba con half derecho, pero en Alianza me ubiqué como back derecho. Remplacé en este puesto a Félix Fuentes, padre de la mejor voleibolista nacional Lucha Fuentes. Tenía veintidós años".

Participó en partidos internacionales, contra chilenos, argentinos.

Asistió al sudamericano del 41, donde Alianza no se acuerda bien si fue subcampeón u ocupó el tercer puesto.

En un paréntesis de la entrevista, Guillermo Jeanneau dice: "De tal forma me he desligado del fútbol, que casi no me acuerdo de las fechas".

Tenía de compañeros de equipos a Máximo Lobatón y Gerardo Arce. A todos los aprecio mucho y guardo recuerdos muy gratos. Recuerda con especial deferencia a Chocolatín Heredia, un negrito humilde, pero de gran corazón y que la suerte nunca lo ayudó. También no olvida a Adelfo Magallanes, gran amigo y caballero.

Los mejores años como futbolista fueron 1942 y 1946, dos veces fue seleccionado para defender la divisa nacional.

El mejor partido que jugó fue contra su clásico rival, Universitario de Deportes. "Ganamos tres a cero. El tercer gol fue mío, recibí un pase de Vargas, fue un tiro libre".

Como todo deportista tuvo sus tardes negras, pero en preferencia y mayormente fueron buenas.

Hace recuerdos de la forma en que entrenaban, “No teníamos camarines, el estadio nacional era pura tierra. Teníamos que cambiarnos al aire libre con riesgo a sufrir una pulmonía”.

No ve a sus ex-compañeros de equipos. Una que otra vez se encuentra con Valdivieso, Magallanes.

"El mejor equipo con que contó Alianza fue el del año 1931, que tenía entre sus integrantes a Alejandro Villanueva, Rostaing, Soria, Morales, José María Lavalle, Montellanos y otros que escapan a mi memoria'.

No asiste a los partidos de fútbol porque ya se le fue la afición. Desde que se retiró en 1950, sus ojos claros no han visto el estadio.

—¿Por qué se retiró?

"Me había casado, no tenía parte del club, ningún apoyo de tipo económico. Universitario de Deportes y Sucre, me propusieron que formara parte de sus cuadros, no los acepté. Tenía 32 años".

Admira a Guillermo Delgado, era una maravilla, Magallanes, Heredia, Alberto Terry, el conejo "Benítez". Entre los actuales a Baylón, es un hombre excepcional, que no se ha dado cuenta de lo que vale; Cruzado, es muy bueno; Chale, Cubillas.

En el equipo lo llamaban compadre, gringo, aquel joven que jugaba por amor a la camiseta, ahora un hombre reposado se interesa mucho por el futbolista: "Los dirigentes de los clubes deben educar a los hombres que les proporcionan las ganancias. Es necesario que para que un jugador se dé cuenta de su responsabilidad, primero la entienda y comprenda. A todos los jóvenes que quieran jugar fútbol les aconsejo, jueguen pero no descuiden sus estudios, que como todo el hombre rinde hasta que sus piernas den, preocúpense por su futuro y las lamentaciones no surgirán nunca".

Tiene dos hijas casadas, viudo. Su vida se desarrolla entre su hogar y la oficina. No va al fútbol, pero lo vé por televisión.

Las satisfacciones que tuvo del fútbol no fueron económicas. Sólo logró amigos. Todavía en su voz se aprecia la inconformidad que siempre tuvo con los dirigentes.

*Jeanneau, Guillermo (25 de febrero de 1969). Jeanneau: el crack blanco de Alianza Lima. Arriba Alianza, pp. 26-27.

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