Wiliam Huapaya. Alianza era una escuela

Ni derecho ni izquierdo, es un puntero versátil que puede desempeñarse por ambas puntas con facilidad. No le teme a los golpes. Es un hombre hecho en el fútbol macho de las calles victorianas. Un jugador que practica un juego balanceado combinando acertadamente su destreza y gran velocidad. William Huapaya es un puntero a la moderna, de esos que no sólo saben rotar constantemente en la cancha sino que rubrican sus presentaciones con goles. Eusebio Acasuzo, guardameta de la "U" guarda un recuerdo especial de él por los innumerables tantos que ha anotado en su valla durante los tres años que lleva en Alianza Lima.

Huapaya llegó a las filas "íntimas" a solicitud de "Pitín" Zegarra quien con su reconocida visión descubridora lo halló en las filas del Juventud La Palma durante una de las finales provincianas en nuestra capital. Sus destacadas actuaciones con el equipo huachano le permitieron dar un paso agigantado en su carrera deportiva.

Con el nerviosismo propio de las personas que experimentan un cambio sustancial en sus vidas, Huapaya inició su campaña con Alianza un tanto desordenado por la escasa familiaridad con sus compañeros. "Mis primeras presentaciones no fueron buenas. Venía de un equipo amateur nada menos que al mejor elenco del Perú. Como es natural, sufrí el choque del caso, pero con el tiempo estabilicé mi rendimiento", nos dice el jugador evocando sus inicios en la escuadra blanquiazul. Huapaya prosigue, "la presencia de Cueto, La Rosa, Velásquez, y tantas otras figuras de renombre y la conducción de "Pitín" Zegarra hacían de aquel Alianza un verdadero centro de aprendizaje. No era un club, para mí era una escuela con métodos muy efectivos para enseñar”.

William Huapaya. Fuente: La República.

Luego de amoldarse al equipo, Huapaya inició su ascenso en el fútbol nacional. Con el titularato en las manos se convirtió en uno de los jugadores más voceados para el seleccionado peruano. A vísperas de constituirse el representativo patrio que disputaría las eliminatorias para el Mundial de España, fue víctima del infortunio. Una seria lesión lo apartó de las canchas impidiendole mostrarse ante el brasileño "Tim". "Estaba seguro de mi convocatoria. Confiado en mis condiciones futbolísticas esperaba con paciencia la nominación del entrenador del seleccionado. Desafortunadamente cuando se empezó a observar a los futuros integrantes de la escuadra nacional tuve que alejarme de los gramados por una lesión que me, mantuvo por muchos meses postrado", expresa el delantero aliancista para luego añadir "no tuve tiempo de mostrar mis facultades como jugador".

Pasadas las eliminatorias volvió a ser el mismo puntero de antes, el crack de la nueva generación aliancista, pero "Tim" ya tenía tatuados en la mente a los hombres que llevaría al mundial.

Para muchos William Huapaya es el bohemio de Alianza Lima, el jugador que toma al fútbol como cosa secundaria y que prefiere sobre todas las cosas la vida disipada. Hay quienes lo califican como el típico futbolista de antaño, no por su juego, sino por su forma de vivir.

—¿Qué representa el fútbol para ti, William?

W.H.– Es mi pasado, presente y futuro. Crecía jugándolo y hoy vivo de él. El balompié es el deporte que convertí gustoso en profesión.

—¿Y qué piensas de la bohemia?

W.H.– Bueno, que es una forma singular de vi-vir. Un modo correcto o errado a través del cual la gente intenta ser feliz.

—¿Eres bohemio?

W.H.– Si algo no acostumbro hacer jamás, es mentir. El futbolista es un ser humano como todos los demás. Existe una idea errada sobre el particular. No se puede ver a ningún jugador hacer un brindis porque lo primero que se piensa es que uno es amante de la bohemia. Yo tomo mis "tragos" como cualquier otra persona normal, sin llegar al exceso. De allí a ser bohemio existe una diferencia abismal. Es necesario que se entienda ello, que quede claro y se rompa con la imagen que mucha gente tiene de mí.

A los 26 años de edad, William Huapaya anhela jugar en un mundial. Basado en su actual rendimiento tiene la esperanza de ser convocado en el seleccionado que defenderá los colores nacionales en el Sudamericano del presente año. Hacerlo representa para él alimento espiritual que lo obligará a esforzarse al máximo para mantener su lugar en el equipo peruano y poder desempeñarse en el torneo hemisférico del 86.

El versátil puntero de Alianza Lima piensa que su escuadra logrará clasificarse para la Copa Libertadores. Considera al Deportivo Municipal, Juan Aurich y Universitario de Deportes como elencos superables por el juego "victoriano". "Llevamos jugando durante tres años consecutivos básicamente con el mismo equipo. Salvo Velásquez y La Rosa, la escuadra aliancista ha sabido mantenerse amalgamada, hecho que nos ha permitido conocernos a la perfección. Jugando como lo hemos venido haciendo hasta ahora pienso sinceramente que no tendremos problemas en la liguilla. A Universitario lo tenemos en el puño, el Municipal no es nada de otro mundo y al Aurich no le tenemos nada qué envidiar. Enfrentándolos con respeto, saldremos adelante". El hombre que sellara la victoria aliancista frente a la "U" en el último clásico con un impecable gol de cabeza que hizo estremecer a los aficionados en las tribunas del estadio de "Matute" ya se siente en la Copa Libertadores.

Guerrero, Ernesto (7 de febrero de 1983). William Huapaya. Hecho para el fútbol macho. La República, p. 27.

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