Luis Escobar. Esos goles nunca los olvidaré

"¿Qué significado tienen para mí los dos goles que anoté el domingo en la valla del golero Rubiños?... Pienso que mucho porque me han permitido hacerme conocer ante el aficionado y porque además han marcado quizás el inicio de mi consagración en el Alianza Lima".

Palabras sinceras de Luis Antonio Escobar, un chiquillo de apenas 15 años que se dio el lujo de dar el triunfo a su equipo frente al Sporting Cristal.

"Estoy orgulloso de los goles que anoté. Creo que serán los únicos que guardaré como recuerdo durante toda mi vida, porque fueron buenos y porque además fueron obra exclusivamente mía”.

—¿Cómo llegó el primero?
.
—Habían transcurrido cinco minutos de iniciado el enuentro cuando a lo lejos vi cómo Jaime Duarte avanzaba con la pelota dominada por su punta. Daba la impresión de seguir haciéndolo hasta adelante. Pero imprevistamente hizo un cambio hacia la otra punta donde se encontraba Rey Muñoz. Yo inmediatamente corrí más adelante para recibir la bola pero siguió hacia el centro del área rival. No imaginé que realizara un pase hacía mi zona pero lo hizo al verme casi libre.

—¿Cómo reaccionaste?

—La bola parecía que iba a ser muy larga, que se perdería fuera del campo. Pero como había calculado a precisión que si aceleraba. mi entrada podría alcanzarla, me impulsé hacia donde venía. Y lo hice con toda la rapidez, ya que en las inmediaciones estaban Díaz y Lobatón, quienes no pensaron mi reacción. Por eso les gané en la acción y cuando me encontré con la pelota en los pies, hice lo más simple, colocarla en la zona izquierda del arco. Lugar que nunca se imaginó Rubiños que lo haría porque él estaba seguro que remataría fuerte hacia el ángulo donde estaba protegiendo.

Luis Escobar.

—¿Y después...?

—No sabía si ponerme a llorar o reír. Estaba muy emocionado, Inclusive tuvieron que pasar unos cuantos segundos para reaccionar y comenzar a correr por todo el campo en busca de mis demás compañeros. Todos me abrazaron, sentía el palmoteo fuerte en los hombros y voces diciéndome "Te pasaste, Escobar"... Yo movía la cabeza en señal de agradecimiento porque en esos momentos hasta el habla había perdido. 

El rostro casi de niño va denotando complacencia con el transcurrir de la conversación… “¿Sabes? es la primera vez que me están entrevistando todos los medios de comunicación. El lunes temprano me buscaban varios de tus colegas. Y en verdad que este aprecio me da más ganas para seguir jugando; nos dice, señalando la humilde sala de su casa situada en el barrio Conchucos del distrito de Barrios Altos.

—Del segundo, Escobar, ¿qué nos puedes decir?

—Me gustó mucho más que el primero porque lo logré con un gran esfuerzo. Además, lo hice dejando atrás a hombres como Díaz y Mendoza, quienes tienen experiencia en sus funciones. Ocurrió a los nueve minutos de la etapa complementaria. Recibí un centro de Eugenio La Rosa. La pelota llegó luego de estar elevada segundos, porque el pase fue largo. Cuando vi que estaba cerca a mi posición, me elevé con todas mis fuerzas y logré encontrarla en el aire. El giro de la cabeza fue fácil porque estoy acostumbrado a hacerlo. No vi cómo entró al arco, pero sí me acuerdo que cabeceé con todas mis fuerzas.

Luis Antonio Escobar nació el 19 de junio de 1969 en el antiguo Hospital de Maternidad. Fue el tercero de los siete hermanos Escobar-Aburto, familia morena de condición humilde pero deseosos de dar a sus hijos la enseñanza que a ellos les fue negada. Toda su infancia la pasó en su barrio de la calle Conchucos, incrustada en pleno corazón del populoso distrito de Barrios Altos. A los ocho años tuvo la suerte de conocer en el colegio "Alipio Ponce" a un gran amigo, que años más tarde sería el guía en su carrera deportiva.

"Ese chico a quien debo mi estancia en el fútbol se llama José Casanova. Hoy considerado como una de las grandes promesas del fútbol peruano. El fue quien a los once años me llevó al club de mis amores, Alianza Lima, para jugar un partido contra la "U". Defendiendo los colores grones sin haber sido todavía aceptado. El profesor "Cholo" Castillo al verme se quedó impresionado por mi juego y desde entonces fui inscrito como jugador aliancista...".

"Cuando me comunicaron que iba a ganar unos cuantos billetes y además estar en los planes del técnico J.J. Tan, no se pueden imaginar la gran alegría que sentí. Muchos amigos al enterarse que sería profesional se acercaron a casa para felicitarme y al mismo tiempo aconsejarme. ...Tú vas a llegar lejos, Luis Antonio, pero para eso tendrás que demostrar no sólo en el campo tus cualidades, sino también ser en tu vida personal sencillo, humilde y amable"...

El camino está abierto... de ti depende llegar a la meta.

*Egoavil, Jorge Luis (14 de setiembre de 1974). Luis Escobar. Esos goles no los olvidaré. La República, p. 31.

Comentarios

Entradas populares