Juan Rostaing La Torre. Un back derecho de la época de oro de Alianza Lima.
La silueta recia, tosca, parca y efectiva se alzaba en un equipo en el que la alegría y el regodeo andaban unidos a la calidad práctica y a la certeza brusca y violenta del gol.
Un back derecho de la época de oro de Alianza Lima que responde al nombre de Juan Rostaing La Torre es aquella silueta a la que nos referimos.
Formando pareja con el "Doctor" Alberto Soria, el back izquierdo del equipo grone de esa época de oro, Rostaing era en el campo el hombre seguro y enérgico que mandaba en su zona e inspiraba respeto a los delanteros contrarios.
Las nuevas generaciones quizá no han oido hablar mucho de él. Han oído de un Rostaing, más precisamente de Víctor. Ese es su hijo, un delantero que hace unos años causó furor en el fútbol peruano. De ahí que muchos dijeran: La clase también se hereda.
Don Juan Rostaing orguIloso dice al respecto: "Mi familia es de deportistas. No me extrañó que mi hijo fuera seleccionado para integrar el equipo peruano y que brillara con luz propia en Alianza Lima".
Con sus 65 años bien conservados, el abuelito Juan, tiene 19 nietos. Se inició en el fútbol con la clásica pelota de trapo en su barrio, La Victoria, pateando la redonda con el grupo de palomillas que vivían por la Calle José Gálvez.
![]() |
| Juan Rostaing La Torre. |
"Alianza contaba con cuatro equipos: el primero que se Ilamaba Sport Alianza, donde jugaba mi hermano Miguel ("Quemado"), el segundo "Asociación Alianza No. 1", el tercero "Juventud Alianza", y el cuarto "Asociación. Alianza No. 2", cuenta.
Juan Rostaing era un palomilla que pateaba muy bien la redonda. Su hermano Miguel, que ya jugaba en el primer equipo, lo llevó a Alianza. Allí, se formó en el tercer equipo, junto con José María Lavalle, Valdivieso y tantos otros ídolos de ayer.
Tenía entonces 15 años y condiciones para jugar. Fue así como subió y alternó en el primer cuadro con Segalá, Dextre ("Pan Francés"), Quintana, Domingo, Julio y Filomeno García, José María Lavalle, Montellanos, Villanueva, Neyra, Sarmiento, Valdivieso, Morales y Soria.
Don Juan considera que su mejor partido en Alianza Lima lo hizo jugando contra el "Vélez Sarsfield" de Argentina en 1930.
"El rival más difícil que tuvimos que enfrentar fue el Atlético Chalaco, que en ese entonces era un cuadro fuerte. Personalmente mi duelo fue con Manuel "Manolo" Puente, que era su más efectivo delantero", refiere.
En 1932 brillaba Lolo Fernández y Don Juan Rostaing fue la barrera que tuvo que afrontar el cañonero crema.
No obstante su gran capacidad, Rostaing fue injustamente olvidado para integrar la selección nacional. Defendiendo La Selección del Pacífico jugó contra los españoles del Real Madrid. Tiempo después como integrante del equipo que representaba al Perú (que no era la Selección nacional), alineó frente al Defensor Montevideo y el Barcelona, donde destacaba el famoso arquero Ricardo Zamora.
Felipe Pinglo Alva que fue su amigo íntimo le dirigió una carta en la que decía: "Te dedico con la sinceridad del amigo y del devoto de tus aciertos futbolísticos este One Step Juan Rostaing".
Y el famoso compositor adjuntó el poema que empieza diciendo: "No busca los aplausos al jugar, es full back de conciencia y de verdad, injusta es la abstracción que de él han hecho, en el Seleccionado Nacional, jugándose enterito y con valor, el público sensato con afán, proclama la eficiencia y el saber del completo jugador Juan Rostaing".
Paralelamente a su desempeño como futbolista, el larguirucho Juan trabajaba de chofer en la Municipalidad de Lima. Actualmente después de haber cumplido 37 años como tal, ha sido jubilado y se dedica a sus nietos, con los que para la mayor parte del día.
—¿Alguna anécdota que nos pueda contar?
"Pues vaya que si tengo, y una muy buena. Recuerdo que un día jugamos un partido en Huacho. Llevamos de refuerzo a Francisco Sabroso de la "U". No recuerdo si perdimos, pero el caso es que a cada jugador nos tocó un sol de ganancia. Era el año de 1927 al 28. Por eso era que cuando me encontraba con Francisco me preguntaba: ¿Te acuerdas del soldado? ¡Cómo no acordarme!
"En realidad, los que jugamos en esa época fuimos futbolistas amateurs, que no percibíamos dinero por jugar, lo haciamos por amor, por que nos gustaba. Para calzarme los "chimpunes", tuve que ahorrar para poder comprármerlos".
—¿El momento más feliz de su vida?
"El haber colocado la banda de campeón a mi hijo Víctor en 1962-63. Aunque de modo general el haberlo visto brillar como futbolista. Después de todo soy fanático hincha de mi equipo, hago barra cuando voy al estadio y me pongo triste cuando pierde".
—¿Qué puede decirnos de su hijo Víctor?
"Es un jugador ligero y fuerte. Hay que explotar esa velocidad. Sus compañeros deberían aprovecharla. Por lo demás y sin apasionamientos, juzgo que es un buen interior izquierdo y puede desempeñarse del mismo modo como centroforward".
Para Juan Rostaing el jugador más completo que ha tenido el fútbol peruano en estas últimas temporadas es el "Conejo" Benítez, que está en Italia. Pero entre los recientes destaca a Julio Meléndez Calderón, el peruano que ha sido considerado en Argentina como el mejor jugador extranjero de 1968.
"El muchacho debe ser un coloso, porque la prensa argentina es egoísta. Sólo destaca a sus hombres y el hecho que Meléndez sea ungido de esa forma, quiere decir que es un jugador extraordinario", comenta.
En la sala de su hogar, en una esquina, se ve un diploma otorgado por la Municipalidad de La Victoria. Le fue concedido en 1964, por el Alcalde Alberto Rosas Puente, que de ese modo quiso homenajear a esta gloria del fútbol.
De su trayecto por las canchas, este famoso back derecho aliancista recuerda giras por Centro América, Costa Rica, Colombia, Chile, Panamá, Ecuador y Argentina.
Casado con Doña Gertrudes Vernazza, tiene cuatro hijos hombres y dos hijas mujeres. Eugenio, Juan Carlos, solo juegan fútbol en sus centros de trabajo. Juana y Mercedes ya se han casado y Víctor, que es el heredero de su talento futbolístico, está casado con Julia Gómez y tiene una hija, Vanessa, de un año.
El menor de la familia de Don Juan y Doña Gertrudes, fue el encargado de hacer brillar el apellido de los Rostaing.
Un muchacho palomilla que se inició en las polvorientas calles de su barrio en el Puente del Ejército. Poco después ingresó a la Academia Soriano, militando en el Deportivo Loreto.
Fue prestado por la Academia para defender la divisa del Defensor Arica, un equipo que en 1959 luchaba por no descender de categoría. Y los pequeños jugadores de la Academia lograron la hazaña.
Fue llamado por primera vez para integrar la Selección Peruana Amateur ese mismo año y en 1960 saltó a la fama cuando formando parte del Mariscal Sucre en los últimos minutos de juego empató en 4-4, un partido con Universitario de Deportes.
Su fama como goleador se iniciaba, su padre lo llevó a Alianza Lima, donde ha cumplido memorables campañas. Ha integrado la selección nacional en varias oportunidades y ahora alterna el puesto titular de interior derecho, aunque en una visible decadencia.
*Arriba Alianza, No. 6, Lima, 25 de febrero de 1969, pp. 21-23.



Comentarios
Publicar un comentario